Dani Trainer

ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS PARA SUPERAR LA CUARENTENA

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“Tú tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos. Date cuenta de esto y encontrarás la fuerza” Marco Aurelio

Vamos cumpliendo días y días estando aislados en nuestra casa sin poder salir a la calle nada más que para aquello estrictamente necesario. En el último artículo hablé de estrategias acerca de ejercicio y alimentación para abordar el aislamiento y evitar la más que posible ganancia de grasa en este período.

Hoy haremos un enfoque desde un punto de vista psicológico, ya que como seres humanos no estamos acostumbrados a encerrarnos en 4 paredes sin contacto social y nuestra mente puede llevarnos a situaciones desagradables.

La frase de Marco Aurelio que he escrito en el encabezado nos viene muy bien para estos días. Debemos ser conscientes de que nuestro control se limita a lo que depende de nosotros. Más allá de seguir las normas de higiene y no salir a la calle, no podemos hacer nada por evitar que la pandemia se siga extendiendo o el número de fallecidos siga aumentando.

Por eso, no debemos centrarnos en lo externo, que no depende de nosotros y sí centrarnos en lo que está en nuestra área de influencia: lavarnos las manos con frecuencia, no salir a la calle para evitar que se propague el virus, etc.

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Medidas contra el coronavirus propuestas por la Organización Mundial de la Salud. Esto, junto a permanecer en casa, es lo que está en nuestra mano para luchar contra el virus.

A estas medidas podemos añadir el uso de mascarilla, que pese a que se la ha restado importancia por parte de los organismos públicos parece ser útil para bloquear las partículas del coronavirus, se tengan o no síntomas (+ detalle)

También te animo estos días a realizar una dieta informativa. Yo el primero, hace unos días seguía casi al minuto la propagación del virus, pero me he dado cuenta de que no me aporta nada positivo y sí me produce cierta ansiedad y reflexiones poco productivas sobre el futuro. Seguir al minuto las noticias no va a hacer que la situación cambie, así que te animo a que desconectes un poco de los medios de comunicación y redes sociales.

La única ocasión en la que se han analizado las consecuencias psicológicas del confinamiento fue durante la epidemia del SARS (2004), cuando 15.000 vecinos en Toronto, muchos de ellos médicos, permanecieron 15 días o más sin salir a la calle ni recibir visitas.

Laura Hawryluck de la universidad de Toronto entrevistó online a muchos de estos vecinos para saber cómo había afectado el confinamiento a su salud mental. Llegó a la conclusión de que tras la cuarentena, un 28,9% presentaban síntomas de estrés postraumático y un 31,2%, de depresión.

Para evitar estas consecuencias es aconsejable seguir una serie de pautas que facilitarán el período de aislamiento, ya que tendemos a centrarnos mucho en la salud física y poco en la salud mental.

ENFOQUE PSICOLÓGICO DURANTE LA CUARENTENA

Como ya comentamos en el anterior artículo, el impacto psicológico de la cuarentena desemboca en ansiedad, rabia, miedo, frustración, problemas de sueño, depresión e incluso estrés post traumático, como así lo refleja ésta reciente publicación en la prestigiosa revista médica The Lancet.

Otros temores que afloran en este período es la falta de información veraz (en esto tienen gran responsabilidad políticos y medios de comunicación), falta de alimento, pérdidas financieras y el propio miedo a contraer el virus.

Debemos entender los beneficios de la cuarentena y su necesidad, no verlo como algo negativo y que nos es impuesto a la fuerza. Lo hacemos por el bien común, por solidaridad y por salvar vidas. Por defender a los grupos de riesgo: ancianos, aquellos con patologías pulmonares, personas con problemas cardíacos o de presión arterial, los propios sanitarios que se exponen a una alta carga viral, etc.

Por el contrario, saltarnos las normas significa, literalmente, más contagiados y más muertes. Aquellos que se saltan las normas, que aprovechan para sacar al perro y dar paseos eternos, que van con la bolsa de la compra a hacer running son cómplices de los contagios y fallecimientos.

La responsabilidad es de todos y hay mucho que podemos hacer para sobrellevar mejor la cuarentena:

→Crear una rutina: intenta mantener (dentro de lo excepcional de la situación actual) la misma rutina que tenías antes del aislamiento. Ponte ropa de calle, dúchate, tómate el café, realiza las tareas propias del día, etc. También ayuda ponerse un horario. (de 8 a 10 trabajar en el portátil, de 10 a 11 leer, de 11 a 12 rutina de ejercicios…).

Establecer horarios es importante también para evitar saturarnos de trabajo. Muchas personas tienen la suerte de poder teletrabajar, pero es un arma de doble filo: puedes acabar dedicando gran parte del día a ello, favoreciendo un estrés todavía mayor al que de por sí causa la situación actual.

→Ayuda a los demás: aunque algunos inconscientes siguen pasándose la cuarentena por el arco del triunfo, la mayoría de la sociedad está cumpliendo las normas por un bien común y no solo eso, sino que ofrece sus servicios de manera gratuita al resto: entrenadores, nutricionistas, informáticos, cantantes, abogados, jóvenes que realizan la compra a sus vecinos mayores… arrimar el hombro es esencial en esta situación.

Ayudando a los demás también prevenimos nuestra propia ansiedad o depresión. Hacemos un favor al resto y a nosotros mismos.

→Dieta informativa: está bien ser consciente de la situación, pero seguir al minuto a través de redes sociales y medios de comunicación la propagación del virus no nos aporta nada positivo. El exceso de información que circula estos días contra el coronavirus nos confunde y abruma, empeorando la situación.

Fíate de los hechos y no de los rumores. Los audios y vídeos que circulan en su mayoría han resultado ser bulos. No alimentes la psicosis compartiendo algo que no sabes si es cierto.

→Mantén el contacto con tu entorno: esto es muy sencillo gracias a la tecnología y somos muy afortunados de tener estos medios. No te limites al whatssap o a llamar, realiza videollamadas a través de aplicaciones como Skype o whatsapp.

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→Haz aquello que siempre has querido hacer y no realizabas por falta de tiempo: ponte al día con las series de televisión, lee aquel libro que tenías abandonado, aprende a tocar un instrumento (o ver las actuaciones en directo que muchos cantantes están realizando estos días), empieza un curso online (en internet hay muchos de gran calidad gratuitos, como en coursera.org: cursos gratuitos de las mejores universidades del mundo)…

Además, es una excelente ocasión para empezar o mejorar en el arte de cocinar. También es un buen momento para aprender idiomas.

→No catastrofizar la situación: si por ejemplo empiezas a toser, no empieces a divagar creyendo que tienes el virus. Es mucho más probable que sea cualquier otra cosa. Es normal tener ciertos momentos de ansiedad en casa, pero debemos racionalizar esas emociones.

Además, una simple tos que no supone nada sobre nuestra salud puede causar un efecto nocebo, es decir, provocarnos una sugestión pensando que esa tos puede ser una neumonía va a hacer que empeore nuestra salud, aunque a priori no tuviéramos ningún problema. La mente puede jugarnos malas pasadas.

Piensa en todas las personas que están mucho peor que tú, ingresadas en hospitales colapsados, sin poder recibir visitas de sus seres queridos, por no hablar de las personas que están enviando a morir a casa debido a la falta de medios. Muchas personas lo darían todo por vivir en el peor de nuestros días en casa, aburridos y con cierta ansiedad.

→Evita hacer planificaciones a largo plazo o sobre el futuro: es normal sentir incertidumbre. No sabemos qué pasará de aquí a una semana o un mes. Y como no lo sabemos, todo aquello que pensemos serán acontecimientos que ni siquiera han ocurrido. Piensa en el día a día, recuerda que éstas medidas son temporales y que lo hacemos por un bien común. Quedarse en casa salva vidas y por el contrario, no cumplir las normas aumenta el número de contagiados y fallecidos.

→Meditación: es el momento de probar esta estrategia que muchas veces hemos pospuesto por falta de tiempo. Si tiene beneficios en una situación normal, en la actual pandemia es aún más beneficiosa, ya que supone un momento de pausa para la mente, paralizando todo el torrente de información que nos bombardea estos días. Más detalle sobre la meditación aquí.

Para terminar de forma positiva, un poco de historia: en el verano de 1665, la Universidad de Cambridge tuvo que echar el cierre por la amenaza mortal de la peste. Uno de sus jóvenes licenciados, Isaac Newton, aprovechó el confinamiento para fundar la ciencia moderna y cambiar el mundo por completo.

Como diría el filósofo griego Epícteto: lo que importa no es lo que te sucede, sino cómo reaccionas a lo que te sucede. Podemos ver el confinamiento como algo negativo o para realizar aquello que siempre hemos querido llevar a cabo y lo hemos pospuesto por falta de tiempo.

Esto también pasará.

Hasta aquí el artículo de hoy, espero que os haya gustado y os haya sido útil, si es así, te agradecería que lo compartieras ?

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